Más allá de los resultados numéricos
Contar con un pediatra que analice resultados de laboratorio permite contrastar las cifras con la realidad física del niño. Este proceso es vital cuando se combina con la evaluación antropométrica (peso, talla, perímetro cefálico) y la valoración del desarrollo psicomotor, asegurando que los hallazgos tengan un sustento clínico claro para las decisiones de salud.